Entre el suelo granítico del Casco Vello y los sedimentos blandos de Bouzas hay una diferencia de resistencia que solo se entiende con datos. En Vigo, la transición entre el sustrato rocoso alterado y los rellenos de la zona portuaria genera condiciones geotécnicas que despistan. Nos ha pasado varias veces: muestras que a simple vista parecen competentes fallan antes de lo esperado en cámara triaxial. El ensayo triaxial mide la resistencia al corte bajo condiciones controladas de drenaje y confinamiento, y en esta ciudad, con 295.000 habitantes y un relieve tan accidentado, ese dato define si la cimentación va directa o necesita un tratamiento previo. Procesamos las probetas en nuestro laboratorio siguiendo la UNE-EN ISO 17892-8 y la UNE 103402, porque entendemos que el granito alterado de Vigo, con su estructura relicta y venas de cuarzo, no se comporta como un suelo cualquiera. Para proyectos donde la fracción fina es significativa, complementamos con los límites de Atterberg y así ajustar la clasificación antes de la rotura.
El triaxial no solo mide resistencia: revela cómo se deforma el suelo antes de romper, y en Vigo ese dato salva excavaciones.



