La diferencia entre excavar en la zona de Teis o en las laderas de Valladares puede ser abismal en Vigo. Mientras la primera suele encontrar el granito sano a escasa profundidad, la segunda navega entre alteraciones meteóricas y coluviones con bloques erráticos. Diseñar un sistema de contención sin entender esa variabilidad es un riesgo que ningún proyecto debería asumir. Los anclajes en suelos residuales demandan una evaluación cuidadosa de la adherencia, y en macizos rocosos fracturados, la orientación de las discontinuidades define la longitud de bulbo necesaria. Nuestro laboratorio acreditado bajo ISO 17025 integra ensayos de arrancamiento con la caracterización geotécnica previa para que cada tirante trabaje dentro de márgenes seguros. El ensayo CPT permite detectar zonas de alteración profunda donde la capacidad de carga lateral se reduce drásticamente, información vital antes de definir la carga de bloqueo en anclajes activos. Con más de 295.000 habitantes y una topografía que obliga a construir en pendiente, Vigo exige soluciones de estabilización a medida, no fórmulas estándar importadas de otros contextos geológicos.
La adherencia en granito alterado puede variar en un factor de 3 entre el jable y la roca sana; ignorar esa transición invalida cualquier diseño de anclaje.



