El equipo de penetración estática CPT que movilizamos en Vigo se compone de un penetrómetro montado sobre orugas, con capacidad de empuje continuo de 20 toneladas, diseñado para hincar una punta cónica instrumentada a velocidad constante de 2 cm/s. La sonda, de 10 cm² de sección, registra de forma electrónica la resistencia por punta (qc), la fricción lateral (fs) y, en configuración piezocono, la presión intersticial (u2). En terrenos vigueses con pendiente —como las laderas que descienden hacia la ría— el anclaje del equipo se realiza mediante husillos hidráulicos que compensan la inclinación, manteniendo la verticalidad del sondeo incluso en parcelas con desniveles superiores al 15 %. Cuando el perfil muestra rechazo sobre el sustrato rocoso, complementamos la investigación con un sondaje SPT para atravesar el horizonte de transición entre saprolito y roca sana, y en zonas de relleno antrópico aplicamos criterios de licuefacción para evaluar el potencial de falla por flujo en depósitos arenosos saturados.
En los suelos graníticos alterados de Vigo, el CPT con piezocono identifica zonas de acumulación de presión intersticial que anticipan problemas de estabilidad en excavaciones profundas.



