Entre el granito sano de la zona alta de Valladares y los rellenos antrópicos cerca del puerto pesquero de Vigo, la respuesta del terreno cambia radicalmente a pocos kilómetros. Un muro anclado en roca competente no se comporta igual que uno apoyado sobre suelos residuales en Teis. La ría de Vigo, con sus 35 km de costa, genera un microclima húmedo que altera la plasticidad de los limos superficiales. Por eso el ensayo CPT resulta a menudo la mejor herramienta para perfilar la transición entre jabre y granito meteorizado antes de definir la geometría de contención.
Un muro en Vigo sin drenaje trasdós adecuado es una patología futura segura: el agua manda en los suelos residuales gallegos.



