En Vigo nos encontramos con frecuencia depósitos granulares sueltos y rellenos antrópicos mal compactados, sobre todo en las plataformas logísticas de Bouzas y en las ampliaciones cerca de la ría. La vibrocompactación con aguja vibrante de alta potencia, habitualmente entre 130 y 180 kW, permite densificar arenas limpias y gravas arenosas hasta profundidades de 15 a 20 metros sin necesidad de excavar ni sustituir el material. Antes de definir la malla de puntos y la energía específica, ejecutamos sondeos de reconocimiento y ensayos de penetración dinámica para calibrar el estado inicial del depósito. A partir de ahí diseñamos el tratamiento siguiendo los requisitos del Eurocódigo 7 (EN 1997-1:2004) y la UNE-EN 14731, ajustando paso de malla, duración por punto y secuencia de compactación para alcanzar una resistencia NSPT objetivo que garantice asientos diferenciales inferiores a 25 mm bajo la cimentación proyectada. Complementamos la fase de diseño con un ensayo CPT para verificar la mejora alcanzada y afinar los parámetros de deformación del terreno tratado.
Una malla de vibrocompactación bien calibrada puede elevar la resistencia a la penetración de 5 a 20 golpes en arenas limpias en una sola pasada.



