Con más de 293.000 habitantes asentados sobre un valle glaciar remodelado por la ría, Vigo presenta un subsuelo donde el granito alterado y los depósitos aluviales se alternan en pocos metros. El sondaje SPT ejecutado con criterio local permite identificar esos cambios bruscos de competencia antes de mover un solo metro cúbico de terreno. Nuestro equipo aplica la UNE-EN ISO 22476-3:2006 en cada maniobra, registrando el número de golpes N60 cada 20 cm de avance; luego corregimos por energía, diámetro de sondeo y longitud del varillaje para obtener el N1(60) normalizado. En la zona de Teis, los finos limosos de marisma responden distinto que el jabre granítico de Beade, y solo un ensayo de penetración estándar con extracción de muestra alterada permite calibrar la resistencia a la hinca con la granulometría real. Cuando el perfil exige precisión continua, complementamos el SPT con el ensayo CPT para registrar la punta y el fuste sin interrupciones, sobre todo en rellenos antrópicos de la franja portuaria.
En el saprolito granítico vigués, la diferencia entre N60=20 y N60=50 puede darse en menos de 40 centímetros verticales: el SPT lo captura, el CPT lo perfila.



