Cuando se excava en la ladera de O Castro o se cimenta sobre los rellenos del puerto de Vigo, el agua y las fracturas aparecen rápido. Hace poco supervisamos la estabilización de una pantalla de pilotes en un solar junto a la ría, donde las filtraciones salinas comprometían la durabilidad del hormigón proyectado. El diseño de inyecciones (grouting) nos permitió crear un bulbo de impermeabilización detrás del trasdós, reduciendo la permeabilidad del macizo rocoso a valores controlados. Para definir la lechada óptima, realizamos previamente un ensayo de permeabilidad en campo con obturador doble, porque sin ese dato cualquier dosificación es un tiro al aire. En Vigo alternamos entre lechadas estables de cemento-bentonita y resinas de poliuretano, según el caudal de agua y la apertura de las juntas del granito varisco que domina el subsuelo de la ciudad.
Una campaña de grouting sin ensayos Lugeon previos es como navegar la ría de Vigo sin carta náutica: el resultado es impredecible.



